Felipe Mendiola Parra
Poco es lo que le podrán enseñar al gobernador, Cuitláhuac García Jiménez, acerca de manifestaciones y marchas, porque él participó en muchas ocasiones reclamando justicia y mejores condiciones de vida para los ciudadanos.
Así es que el plantón de los padres de familia de los niños con cáncer que se ha venido realizando, el mandatario reconoció que tienen razón por el desabasto, pero aclaró que hay un boicot de alguien que no permite la llegada de esos fármacos.
No se anduvo por las ramas fue directo al problema y dijo que, existe un desabasto en los medicamentos oncológicos y que la manifestación de los padres de familia es legítima.
Resulta que, de 100 claves, 80 si llegan a la entidad, pero 20 por ciento al parecer son ocultadas intencionalmente por alguien con intereses de encarecer los productos o de plano negar la entrega de estos.
Son 13 claves que no se surten a nivel nacional, es decir, el problema no solo es de Veracruz sino también de otras entidades que viven el mismo problema porque existe ese boicot.
En las compras consolidadas que realiza Instituto de la Salud para el Bienestar (Insabi), figuran los requerimientos para Veracruz, pero las cosas se han complicado con intereses oscuros o bien porque dejaron de obtener jugosas ganancias esas grandes empresas o porque de plano quieren perjudicar al gobierno de la Cuarta Transformación.
Con las compras consolidadas evidentemente se reducen los costos, se pueden adquirir mayores volúmenes de medicamentos, se evita la venta ilegal y se podrían atender las diversas enfermedades y sobre todo el cáncer.
Con las reservas que el caso amerita, el gobernador Cuitláhuac García no quiso revelar el nombre de la posible empresa que se ha dedicado a boicotear esas actividades, pero llegado el momento se conocer el origen de esos torpedos con los que tratan de desestabilizar el trabajo que se viene haciendo en materia de salud.
Insisto, las manifestaciones y plantones Cuitláhuac las conoce y bien, entonces instó a los padres de familia a hacer esas protestas lanzando un reclamo a nivel internacional para que los laboratorios y fabricantes de esos productos conozcan la forma como se pretenden comercializar esos medicamentos incurriendo en actos criminales, porque atentan contra la vida de los enfermos. Más claro ni el agua.