Habitantes del municipio de Omealca, realizan bloqueos carreteros y protestan por abusos cometidos por elementos de la Fuerza Civil de Veracruz.
«Va pasar lo mismo que en Michoacán, nos vamos armar”, advirtieron los pobladores, quien se enfrentaron a elementos de la SSP en la carretera Tezonapa/Omealca a la altura de Rancho Nuevo.
Dos menores de edad de 13 y 15 años murieron a tiros este viernes en medio de un enfrentamiento armado entre fuerzas policiales y presuntos delincuentes.
De acuerdo con fuentes policiacas, las dos víctimas son consideradas como “daño colateral” del tiroteo entre elementos de la Fuerza Civil, el grupo élite de la Secretaría de Seguridad Pública de Veracruz y presuntos integrantes del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), considerado el más violento del país.
Entre disparos de armas de fuego, mentadas de madre y pedradas los civiles armados y la población hicieron huir a los uniformados, a quienes señalan de detenciones injustificadas y destrozos en viviendas.
Sin embargo, fuentes de la Secretaría de Seguridad Pública estatal revelaron que las protestas son en respuesta a la detención de tres sujetos, entre ellos dos agentes de la policía de tránsito municipal de Tezonapa, señalados de ser presuntos homicidas de un oficial.
Los inconformes bloquearon la carretera estatal Omealca-Tezonapa con un tráiler, llantas y troncos ardiendo, y además se encuentran apostados frente a la Fiscalía Regional de Córdoba.
Según ellos, por la madrugada, un grupo de élite de la Secretaría de Seguridad Pública realizó un operativo en la comunidad Cruztetela del municipio de Omealca.
Mientras ellos aseguran que tres personas detenidas son inocentes, la versión de Seguridad Pública es que el jueves tres presuntos sicarios del Cártel Jalisco Nueva Generación -dos de ellos agentes activos de tránsito municipal-, fueron detenidos tras enfrentarse a tiros con agentes policiales.
La detención enardeció a los moradores, quienes exigen su liberación. Son identificados como Feliciano, Andrés y Haggeo, quienes fueron detenidos por presuntos delitos contra la salud, ultrajes a la autoridad y portación ilegal de arma de fuego, además de estar implicados supuestamente en el homicidio de un oficial de la Fuerza Civil, hecho registrado el miércoles.
Los quejosos señalaron que sus familiares son inocentes. Con una pipa cargada de melaza, incendiaron llantas y palos y advirtieron que no liberarán la carretera hasta ser atendidos.