Un anciano de 71 años lo ha perdido todo. Sus esfuerzos a través de varias décadas de trabajo para comprar y mantener un terreno que le asegurara una vejez tranquila fueron vanos luego de que sus hijos, según denuncia, falsificaran su firma para arrebatárselo.
Raúl Policarpo Obregón compró el lote de 2 527 metros, en Puente Piedra, a un hombre llamado Remigio Capio, en 1980, cuando ya tenía a sus dos hijos. Sin embargo, uno de ellos, Enrique Policarpo Romero, presentó un documento a la notaría donde figura que su padre le vendió el terreno en 1973, cuando tenía apenas dos años.
A causa de este timo, Raúl fue despojado de su propiedad e incluso se enteró que en marzo del 2019 parte de ella ha sido traspasada a Wilmer Crisóstomo Acutipa por un monto de $874 368.30, y él no ha visto ni un centavo de dicha suma.
“Es lo más triste que puede haber después de haber trabajado tanto tiempo, de haberlos criado y haberles dado todo. Que me hagan eso no tiene nombre”, declara acongojado Raúl a ATV.